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Marketplaces ¿Qué son?¿Cómo funcionan?

Un marketplace es una gran plataforma digital en la que tiendas, empresas y marcas ponen a disposición del público sus servicios y sus productos: un centro comercial online que funciona como intermediario entre vendedores y clientes y donde el usuario, sin salir de una misma web, es capaz de encontrar opciones diferentes de un mismo producto sin consultar varias páginas web. Formar parte de la oferta de un marketplace supone poder llegar a clientes de cualquier lugar del mundo.

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Photo by freestocks

Más allá de los marketplaces de productos

Además de marketplaces de productos y de servicios, existen los laborales ****(que conectan profesionales con empresas); y todos ellos pueden ser generalistas o especializados. Amazon, AliExpress, eBay o Facebook Marketplace, que compra y vende artículos nuevos y de segunda mano de personas o empresas cercanas al cliente, son los ejemplos más conocidos de este modelo de negocio en su versión generalista. Cada vez son más los marketplaces que se abren paso dentro del mercado online: el de Fnac o el del Corte Inglés han tenido mucho éxito en los últimos meses.

A grandes rasgos su funcionamiento sería el siguiente: los vendedores acceden, en el sitio de un distribuidor como Amazon, al espacio dedicado a comerciantes independientes. Allí crean una cuenta comercial que generalmente es gratuita desde la que descargar los catálogos. Los compradores acuden a la plataforma y en función de diferentes criterios eligen vendedor y producto. Los proveedores se hacen cargo de sus envíos al realizar el pedido y administran su inventario, realizando las transacciones con su propio nombre; las etiquetas de empaque y envío están a nombre del distribuidor. El comprador recibe su producto como si viniera de la plataforma en la que realizó el pedido. Los vendedores de B2B, que establecen sus propios precios, pagan un porcentaje al distribuidor por cada venta. Los compradores comentan los pedidos y así se va construyendo un perfil del vendedor, con su correspondiente calificación de rendimiento. Además, los compradores pueden contactar directamente con los vendedores para las cancelaciones, devoluciones o reembolsos.

Los marketplace B2B suelen tener métodos de pago flexibles, con múltiples opciones de envío por producto y opciones de precios (por segmento de consumo, para mayoristas, promociones, precios dinámicos, factoring…) y siempre está a posibilidad de que los vendedores de B2B elijan a sus compradores de acuerdo con su posición (las marcas de ropa de lujo preferirán trabajar con minoristas de alta gama, por ejemplo).

Marketplaces vs e-commerce

El marketplace se diferencia del e-commerce en que este último se responsabiliza totalmente de la comercialización de propio servicio o producto y se encarga directamente de hacérselo llegar al cliente. Tener una tienda de e-commerce requiere, además de esfuerzo y tiempo, una dedicación y unos conocimientos de cómo funciona el mercado online que no siempre están al alcance de todas las empresas, especialmente si toda su actividad se ha desarrollado habitualmente en el mercado offline. Por eso puede ser muy buena alternativa ofrecer sus productos a través de un marketplace; una tienda de tiendas que facilita, igual que un centro comercial offline, su espacio a otros vendedores. En su origen, los marketplaces estaban casi exclusivamente circunscritos al ámbito del B2B, pero hoy en día ****es un canal en crecimiento e incluso han surgido consultoras especializadas en la optimización de la presencia de las pymes en estas plataformas. Tandem es un ejemplo. En un marketplace los vendedores confían en una plataforma cuya operación se basa en la de un mercado para individuos, pero que les brinda beneficios diseñados específicamente para ellos.

Ventajas e inconvenientes de los marketplaces

Algunas ventajas son el ahorro de costes (ellos ponen toda la infraestructura), la gestión de pagos (los clientes pagan directamente al marketplace, que luego te paga a ti, con el consiguiente ahorro de costes bancarios); el posicionamiento (puedes olvidarte del SEO y de una parte de la inversión en publicidad online); las sinergias con productos de otros vendedores (si vendes calcetines, te interesa estar en un sitio que venda zapatos) o la logística que ofrecen muchos de ellos como parte de sus servicios, normalmente en formato dropshipping).

Hay también algunos inconvenientes que no está de más tener en cuenta: hay más competencia sin salir de la misma web, es necesario revisar y ajustar los precios continuamente comparándolos con los de esos competidores, hay que ajustarse a sus normas en cuanto a la manera de mostrar los propios productos y resulta relativamente complejo crear marca dentro de un marketplace; su marca siempre predominará sobre la tuya a no ser que la tuya tenga ya la potencia suficiente. Pero si estás empezando en el mundo del e-commerce, definitivamente te interesa someter tus productos al test de mercado que supone la entrada en un marketplace, sobre todo si te planteas que el e-commerce sea un canal complementario de tus ventas y no el principal. Para ofertas puntuales y liquidaciones hay marketplaces especializados muy interesantes, como Privalia.

Al igual que ha ocurrido en el ámbito offline con el pequeño comercio y las grandes superficies, la tendencia es la misma en e-commercelos pequeños comercios que sobreviven son los capaces de especializarse o reinventarse.